jueves, 14 de octubre de 2010

PORFIRIO DIAZ



Trataremos de compartir con Uds. Una semblanza poco conocida del General Porfirio Díaz, un personaje de nuestra historia al que se le tiene en el panteón del olvido por más que debe de reconocerse su gran capacidad como el militar ejemplar que fue y desde luego la pacificación del pais que vivió durante los años que siguieron a la independencia de España, guerra tras guerra, conflictos como los que enfrentamos y perdimos contra los Estados Unidos de Norteamérica en 1847 y posteriormente contra el ejército francés. Ese mérito lo tuvo Porfirio Díaz al ser electo Presidente de México por 33 años hasta el inicio de la Revolución Mexicana en Noviembre de1910 . Sus graves errores fueron haberse perpetuado en el poder y no mirar más de cerca la pobreza y las miserias del pueblo.

LOS ORIGENES:

Un niño mestizo nace el 15 de septiembre de 1830 en la hermosa ciudad de Oaxaca. Su padre criollo Fausto Díaz y su madre india mixteca Petrona Mori, este niño vincularía su destino al de su pais, Se llamaba Porfirio.

El 15 de septiembre de 1830 nace Porfirio Díaz Mory en la ciudad de Oaxaca, siendo sus padres el criollo Fausto Díaz y la india mixteca Petrona Mory. Una severa epidemia de cólera acabó con la ida de su padre José Faustino el cual fue sepultado en 1833 cuando Porfirio apenas contaba con tres años. En una ciudad devota y temerosa de Dios, Oaxaca regia su vida por los ritos religiosos de la Iglesia Católica, en este escenario creció Porfirio el cual a los 18 años ya se hacía cargo de su familia.

Antes a sus trece años ya había ingresado al Seminario Tridentino de Oaxaca, durante los cinco años de Bachillerato alcanzó las máximas calificaciones terminó graduándose en 1848 tras arduos estudios de Bachiller en Artes , preámbulo para ingresar al Instituto de Ciencias de Oaxaca en donde recibió una intensa y muy moderna educación para intentar convertirse en un joven abogado.

Nunca lo logró, empero fue maestro de ese instituto como profesor interino de la Cátedra de Derecho Natural y de Gentes.

EL SOLDADO

La historia nos ha revelado –a veces no con la verdad- las confrontaciones entre federalistas y centralistas que sacrificaron las primeras décadas de la vida independiente de la nación y la sumió en más de medio siglo de guerras internas. Los grupos rebeldes que enarbolaban una u otra bandera asolaron la mayor parte del pais, empobrecieron pueblos y ciudades y contribuyeron a la formación de cacicazgos. Los ´pronunciamientos cotidianos culminaban con la toma del Palacio Nacional en la capital, de tal manera que entre 1824 y 1860 tuvimos 20 presidentes de algo que no era propiamente una República.

En este escenario y durante la Intervención norteamericana en 1846 y organizada la Guardia Nacional en la ciudad de Oaxaca, Porfirio se dio de alta como voluntario en el Batallón Trujano. A partir de esta fecha la trayectoria fulgurante como militar de Díaz, es verdaderamente excepcional. En 1847 aunque no entro en combate se inscribió en la milicia para combatir a la invasión norteamericana. Pronunciado contra la dictadura de Antonio López de Santa Anna desde 1854, inició su primer acto de guerra en la cañada de Teotongo. Por nombramiento de Benito Juárez en esa época Gobernador de Oaxaca, Díaz entra al servicio activo del ejército con el grado de capitán de granaderos. Participó en diversas confrontaciones con el ejército del partido conservador y en 1858 ascendió a Mayor de Infantería por un triunfo importante en las Jícaras, cercana a Tehuantepec. En 1860 después de haber sitiado Oaxaca en poder de los conservadores Porfirio entra a la capital y por ello Juárez le nombra Coronel del ejército liberal. Enfermo de tifo por poco muere a causa de esta enfermedad. Se recupera, es nombrado diputado federal radicándose en la capital del pais El 24 de junio, cuando el congreso sesionaba se enteraron que el General Leonardo Márquez del ejército conservador amenazaba con tomar la capital. Porfirio pidió permiso al Congreso para combatir a Márquez al cual derrotó y por ello ascendió a General de Brigada el 13 de agosto de 1861.

El 20 de Octubre de 1861 desembarcan en Veracruz los barcos de Guerra de la Triple Alianza, formada por España, Inglaterra y Francia dispuestos a invadir a nuestros pais si no se satisfacían las reclamaciones presentadas al Gobierno de Juárez. Como había la promesa de retirarse si llegaban a un acuerdo, este se realizó y los emisarios de España e Inglaterra se retiraron, no asi los franceses que violando dichos acuerdos iniciaron su invasión a nuestro o pais. Porfirio Dias los combatió desde el inicio cuando ya los franceses se habían replegado en La Soledad para de ahí avanzar al Altiplano. El General Ignacio Zaragoza ordenó la retirada a Puebla cubriendo Porfirio la retaguardia para lo cual tuvo resistir el fuerte ataque francés en Acultzingo. Ya en Puebla el ejército juarista destacó al General Díaz en la Ladrillera de Azcárate. El 5 de Mayo atacados los fuertes de Loreto y Guadalupe los franceses se fueron en contra de Porfirio y le atacaron vigorosamente pero no solo fueron derrotados por Díaz sino que fueron perseguidos hasta el amanecer. La tenaz iniciativa de Díaz había ido más allá de las órdenes de Zaragoza. Los franceses se retiraron a Orizaba y ahí estuvieron 10 meses. Ahí fueron nuevamente atacados, Zaragoza murió de tifo y Manuel González Ortega fue derrotado totalmente en el Cerro del Borrego de tal manera que la batalla del 5 de mayo solo fue un incidente de guerra para el ejército francés. Múltiples combates como el del 2 de abril en que los franceses fueron completamente derrotados y perseguidos por él en la Carbonera, pusieron en el clímax de la gloria militar a Porfirio Díaz. Cuando tomó la ciudad de México en julio de 1867, y entró victorioso se la entregó a Benito Juárez El Presidente Juárez protagónico como siempre, no le dio el merecido reconocimiento, ni en el desfile organizado lo distinguió como el héroe militar que era Díaz. Manifestó asi Juárez. Su egoismo

Los siguientes acontecimientos que México tuvo que sufrir con Juárez al mando, el cual se reeligió como Presidente, licenció gran parte de los altos mandos del ejército y desató una serie de contrariedades cuyo punto álgido fue el serio disgusto del Partido Liberal. Por ello, Porfirio expresó su desacuerdo solicitando su retiro que Juárez enseguida le concedió. Ya vislumbraba el peligro que el destacado general significaba. Por lo pronto Porfirio se dedicó a la agricultura pero no dejó la política ya que fue nombrado en 1870 miembro del Congreso Federal. En 1872 Juárez presentó su segunda reelección y el descontento fue mayúsculo y se produjo un levantamiento conocido como el Plan de la Noria pero muerto Juárez a causa de una angina de pecho, la rebelión ya no tuvo razón de ser. Sebastián Lerdo de Tejada Presidente de la Suprema Corte fue el que ascendió a la Presidencia, sin embargo en 1875 se declara reelecto lo cual exacerbó nuevamente a la oposición y Porfirio basado en el Plan de Tuxtepec logra el triunfo de su movimiento el 20 de noviembre de 1876 Lerdo abandona el pais y se dirige a los Estados Unidos en donde muchos años después murió pobre y abandonado. Porfirio convocó a elecciones y fue electo Presidente en 1877. Como el lema de Tuxtepec había sido la no reelección en 1880 entrega el gobierno a su compadre Manuel González y como dice Catón en su último Libro “Porfirio y Madero”. Le dio la Presidencia para que se la cuidara…

Aquí concluye la primera parte de esta crónica. En la siguiente trataremos también brevemente todo lo que aconteció en el Porfiriato en donde arranca la modernidad de México.

REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

EL ORIGEN: PORFIRIO: ENRIQUE KRAUZE YFAUSTO ZERON-MEDINA

Tomo 1.- Editorial Clío 1993

ENCICLOPEDIA DE MEXICO.- DIAZ MORY PORFIRIO..Págs. 2272-75 1993-94 Enciclopedia Británica de Mexico S.A de C.V.

PIES DELAS FOTOGRAFIAS

1.-EL JOVEN PORFIRIO

2.-LA VIEJA ANTEQUERA OAXACA

3.-EL HEROE DEL DOS DE ABRIL

4.- EL PRESIDENTE PORFIRIO DIAZ (1880)



viernes, 3 de septiembre de 2010

ALVARO OBREGON



EL MEJOR ESTRATEGA DE LA REVOLUCION
EL MANCO DE SANTA ANA DEL CONDE Y NO DE CELAYA



PRIMERA PARTE

En vísperas de conmemorar el centenario de nuestra revolución, continuamos recordando muchos de sus acontecimientos y desde luego uno de los más importantes es la figura del General Álvaro Obregón cuya vida y su trayectoria militar es verdaderamente sorprendente.

Nació el General Obregón en Siquisiva, Navojoa. Sonora un 19 de Febrero de 1880 hijo de agricultores alamenses, fueron sus padres Francisco Obregón y Cenobia Salido; muy jovencito trabajó en la Hacienda Tres Hermanos de Huatabampo y en el Ingenio de Navolato, iniciando asi su gran vocación por la agricultura, mas adelante fue profesor en Moroncárit y aquí finaliza esta primera etapa de su vida cuando se dedica a las faenas propias del campo, En 1903 desposa a Refugio Urrea que muere prematuramente dejándole dos hijos: Humberto y Refugio. Para 1905 adquirió un rancho en las márgenes del río Mayo al cual bautizó con el curioso nombre de Quinta Chilla. En Hermosillo se vuelve a casar el 2 de marzo de 1910 con Maria Tapia y procrea con ella su numerosa familia, Álvaro, María Alba, Mayo, Fco, Cenobia y Ariel.

En el año de 1911 inicia su carrera política al ser nombrado Presidente Municipal de Huatabampo y en 1912 el gobierno de Sonora, lo nomina con 300 hombres a su mando, para integrar el 4° Batallón Irregular de Sonora, combate además de la rebelión orozquista y en otros sitios más, por lo que es nombrado Teniente Coronel. Este es el inicio de una fulgurante Carrera Militar,

El General Álvaro Obregón a raíz de la Decena Trágica se incorpora totalmente al combate en contra del usurpador Victoriano Huerta y entra de lleno al movimiento revolucionario. Asi va conquistando en el norte plaza tras plaza, derrotando a las fuerzas federales, siendo sus batallas más destacadas, Nogales, Cananea, Naco y queda subordinado, el 19 de abril de 1913 al Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, posteriormente después otras batallas como la de Santa Rosa teniendo ya 33 años es ascendido a General Brigadier y después de ponerle sitio al puerto de Guaymas después de verse con Venustiano Carranza en el Fuerte y Hermosillo es nombrado Jefe del Cuerpo del Ejército en el Noreste, demostrando que era ya un brillante soldado.

Enumerar todas las grandes batallas y combates del General Obregón seria además de prolijo, muy extenso, por lo que analizaremos en adelante las más importantes y destacadas, antes de llegar a ser el Presidente de México.

Después de haber sido un vencedor en la casi totalidad del Noreste Mexicano el General Obregón inicia su marcha al centro del país, el 14 de Julio de 1914 Victoriano Huerta había ya dejado la Presidencia de la República y marchó al exilio, siendo Francisco Carbajal al que dejó Huerta en ese cargo, quien telegrafió a Álvaro Obregón para pactar la rendición de la ciudad de México, contestándole el Comandante del Ejército del Noreste, que el único que podía pactar esa proposición era el Jefe del Ejército Constitucionalista: el General Venustiano Carranza. Al llegar a Teoloyucan el 10 de Agosto y autorizado por Carranza, firma los tratados que dieron por concluida la administración huertista y disolvieron al ejército federal. Después de haber tomado varias plazas en su ruta a la capital al fin el dia 15 de agosto de aquel año y al frente de 15 mil hombres entra Obregón triunfante a la Ciudad de México.

Por otra parte el 20 de Agosto de 1914 (un año verdaderamente histórico en el conocimiento de esta Revolución) Venustiano Carranza, Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, toma posesión como Presidente de la República y Obregón parte a Chihuahua para dialogar con Pancho Villa cuyas diferencias con Carranza lo llevaron a estimular una crisis política y militar en Sonora. -Indudablemente que esto fue un preámbulo de la constante enemistad del Centauro del Norte con el Gral. Obregón,- el cual estuvo a punto de ser fusilado dos veces en su intento de conciliar a los villistas y que estos concurrieran a la Convención de Gobernadores y Generales Revolucionaros instalada en México. Ni Villa ni Zapata asistieron y además desconocieron al Gobierno del Presidente Carranza. Trasladada la Convención a Aguascalientes que previamente había confirmado en sus funciones al primer mandatario; pocos dias después la Convención, regresó a México habida ya la representación de Villa y Zapata en la misma y declarándose soberana. El 6 de noviembre de 1914 es desconocido el General Venustiano Carranza, nombrándose a Eulalio Gutiérrez Presidente provisional el cual nombró Jefe de las Operaciones Militares al General Francisco Villa dando inicio a la guerra de facciones tan conocida. Al avanzar la División del Norte a Mexico, Carranza sale de la capital e instala su gobierno en Veracruz y nombra a su vez al General Obregón Jefe de las operaciones militares para combatir a los Convencionistas, derrotando primero a los Zapatistas en Tecamachalco y tomando enseguida la ciudad de Puebla. Entra nuevamente a la ciudad de México evacuada por el enemigo.

Los capitalinos opusieron una severa resistencia civil a los constitucionalistas, Obregón encarceló clérigos, puso a barrer las calles a los comerciantes que no cooperaban con el movimiento, mandó a restituir el tramo de Ferrocarril entre Pachuca y Apizaco para ligar a Querétaro con Veracruz, sin tener que pasar por México. Juró no cortarse la barba hasta liquidar a Villa.
(Enciclopedia de México Tomo X Pág. 5947-49)

LA BATALLA DE CELAYA

Entre el 6 y el 15 de abril de 1915 una fracción de la División del Norte, mandada personalmente por Pancho Villa, fue derrotada en Celaya por el Ejército de Operaciones del General Álvaro Obregón. A pesar de la derrota, el Centauro del Norte logró replegarse en orden hasta León, donde reorganizó su ejército y reconcentró sus fuerzas. Canceló la ofensiva contra Tampico y el Noreste, (Ver Noreste de Poza Rica: La Batalla del Ébano 23 de Mayo de 2010. Pág.8-B) hacia donde el Villismo dirigía sus esfuerzos principales y dejó en manos de los carrancistas el teatro de operaciones de Jalisco.

Por supuesto, el general Obregón reforzó su ejército con tropas de Jalisco, Michoacán, Veracruz y otros lugares, y los famosos “Batallones Rojos” de Orizaba, Puebla y la Ciudad de Mexico, hasta sumar cerca de 30,000 hombres, con los que ocupó la estación Trinidad, entre Silao y León, en torno a la cual formo un inmenso cuadro defensivo para resistir el ataque del grueso del mejor ejército - hasta entonces- de la Revolución: la División del Norte, en la que sería la batalla más grande y sangrienta de la historia de Mexico. Con los movimientos realizados por las infanterías de Obregón para ocupar las posiciones designadas, inicio el 29 de abril de 1915 la batalla de Trinidad y Santa Ana del Conde.

Entre el 29 de abril y el 31 de mayo hubo una serie de combates parciales en los que ambos ejércitos se movían con extremada cautela buscando que el enemigo se gastara y mostrara un punto débil sobre el cual golpear con decisión. Finalmente, el 1 de junio empezó a romperse el equilibrio, cuando Pancho Villa concibió una audaz maniobra envolvente con la que intento forzar el fin de la batalla. El 2 de junio el ejército de Obregón quedó rodeado por los villistas y aunque algunos generales, sobre todo Francisco Murguía, insistían en tomar la contraofensiva de inmediato, Obregón se negó, esperando para hacerlo a que el enemigo agotara su empuje y debilitara sus líneas.

El dia 3 de junio, Obregón, acompañado del general Manuel M. Diéguez y de los oficiales de su Estado Mayor (Francisco Serrano, Aarón Sáenz, Jesús M. Garza y otros), visitó las posiciones de Murguía, fortificado frente al enemigo en la hacienda de Santa Ana del Conde. En el campanario de la hacienda, el general Obregón explicó al bravo e impaciente Murguía el plan del contraataque que empezaría al dia siguiente, consistente en una ofensiva emprendida por rumbos opuestos, combinada con un ataque a la retaguardia villista efectuado por las tropas que Fortunato Maycotte y Joaquín Amaro tenían en Irapuato.

Una vez ajustado el plan para la acción del siguiente día (que los hechos inmediatos obligaron posponer para el dia 5), Obregón, con los oficiales de su Estado Mayor, avanzó hacia la línea del frente.

Faltaban unos veinticinco metros para llegar a las trincheras escribió Obregón en sus parte oficial “cuando sentimos entre nosotros la súbita explosión de una granada, que a todos nos derribó por tierra. Antes de darme cuenta exacta de lo ocurrido me incorporé, y entonces pude ver que me faltaba el brazo derecho y sentía dolores agudísimos en el costado.” (El hecho ocurrió en la Hacienda Santa Ana del Conde y no en Celaya

Vio correr tal cantidad de sangre que se dio por perdido, y aturdido por la impresión, queriéndose ahorrar los dolores de la agonía, desenfundó su pistola y se disparó un tiro en la sien, con tan buena fortuna que no había bala en la recamara. Entonces el teniente coronel Jesús M Garza reaccionó con prontitud arrebatándole el arma. Los oficiales, angustiados, sacaron al general de la zona de peligro mientras uno de ellos, el coronel Aarón Sáenz corría a toda velocidad en busca del doctor y coronel Jorge Blumm, jefe de los servicios médicos de la división de Murguía quien le aplicó al caudillo la primera curación. Después ya en el Cuartel General, el médico personal de Obregón, doctor Enrique Osornio lo sometió a una larga intervención quirúrgica.

Aarón Sáez registró en su diario, esa misma tarde, la brutal impresión que causo a los oficial del Estado Mayor de Obregón la mutilación de su idolatrado jefe y su inmediato intento de suicidio.

Murguía envió de inmediato a su médico personal a atender al general en jefe y tras la primera curación, Sáez entro al cuarto de la hacienda donde descansaba el caudillo de Sonora:

“Llegue al cuarto donde Mi General estaba, recostado en un sofá, la mano izquierda sobre su frente, pálido, sereno, aguantando aquel dolor con un estoicismo digno de su raza, sin volver la mirada, sus ojos fijos al cielo y los médicos vendando su brazo: no me di cuenta de aquella escena, fuera de mi contemplaba ensimismado aquel espectáculo que no podía saber si era de vida o de muerte, desfalleciente vi una y muchas veces aquella frente serena, aquella mirada fija, aquel mudo estoicismo, aquel hombre mimbrado de gloria y de inmortalidad y fijaba mis miradas en él como para sentir su aliento, su vida, su inspiración y quise hablarle, pero no… el momento era solemne y aquel recinto, que pareció tétrico y sombrío, más que un abismo, pareció sobreponerse a mi ánimo, a mi espíritu y me pareció ver en aquellos momentos el fin de la vida, de la Revolución, de la gloria de la Patria, arrebatando a aquel hombre su vida, su cerebro, su esfuerzo el general Murguía se acercó. Fumaba. Mi General le pide su cigarro y sereno, impávido, fuma, teniendo aquel cigarro en su mano izquierda y sin alterarse, sin precipitarse, habla, dirigiéndose a Murguía: “Si ve al Primer Jefe, dígale que caí cumpliendo con mi deber”. (Obregón entre la Vida y la muerte: Pedro Salmerón Sanjinés, Revista Relatos e Historias en México Marzo de 2009 Año l N° 7. Págs. 20-23)

PIES DE LAS FOTOGRAFÍAS

1.- General Álvaro Obregón el gran estratega de la Revolución Mexicana

2.- El Presidente Francisco I. Madero y sus Generales Revolucionarios.

3.- El traidor Victoriano Huerta, derrotado por las fuerzas del ejército constitucionalista.

4.-General Victoriano Huerta- El Varón de Cuatro Ciénagas- Primer Jefe del Ejército Constitucionalista y una de las figuras más importantes de la Revolución.

5.- General Francisco Villa Comandante en Jefe del mejor ejército la Revolución “Los Dorados de Villa”, derrotado por Obregón en Celaya en 1915.

6.-General Emiliano Zapata el Caudillo del Sur desconoció junto con Villa a Carranza sin asistir a la Convención de Aguascalientes.

7.- Panorámica de la ciudad de Celaya Guanajuato escenario de la más sangrienta batalla de la revolución en 1915.